Un joven encapuchado que participaba en los disturbios de Baltimore no pudo ser sometido por la policía, pero sí por su madre.
A empujones, jalones y cachetadas, una mujer retiró a su hijo de las protestas contra la brutalidad policial a raíz de la muerte de un joven afroamericano que estaba en custodia de la policía.
El muchacho reprendido se encontraba entre un grupo de manifestantes que lanzaba proyectiles a la policía cuando apareció, furiosa, su progenitora.
El incidente fue grabado por testigos y de inmediato atrajo la atención de los medios de comunicación y las redes sociales.