Hoy es 06 de Marzo de 2026


"Bonilla bajo la lluvia, contratos raros y el regreso del duartismo"

Chihuahua tiene memoria… y también goteras. Este fin de semana bastó una llovizna para que la ciudad quedara como queso gruyere: llena de baches, calles intransitables y alcantarillas que rebasaron en segundos. Así de frágil está la infraestructura municipal que presume Marco Bonilla en conferencias, pero que en la primera tormenta leve, se cae como cartón mojado. ¿No que muy premiada por sus obras? Pues o los premios se los dan por carisma, o alguien está maquillando pavimento con base de maquillaje. A este paso, lo que urge no es un nuevo crédito, sino impermeabilizante para toda la ciudad.

Y mientras el agua saca a flote los defectos de la obra pública, otro escándalo salió del drenaje político: el contrato "raro" de análisis clínicos que el municipio otorgó a una empresa que antes era… agencia de publicidad. ¿Ya ve usted cómo en Chihuahua uno puede vender anuncios un día y análisis de sangre al otro? Todo legal, dice el municipio. ¿El contrato se pagó antes de firmarse? Detalle menor. ¿La empresa cambió de giro de forma sospechosa? Detalles, detalles. Eso sí, cuando se les cuestiona, la vocera del municipio responde con elegancia: "Lo que pasa es que a los derrotados de Morena los hace hablar el rencor". Pero lo que arde no es el rencor, señora, lo que arde es la opacidad… y las ganas de seguir jugando con los recursos públicos como si fueran premios de rifa.

Y hablando de premios, el que sí se sacó la lotería fue César Duarte, que ahora resulta que es más limpio que el agua de manantial. Una corte de Texas decidió no llevarlo a juicio porque, tras años de investigación del FBI, no encontraron pruebas suficientes. Así, el emblema de la corrupción en Chihuahua termina burlándose de la llamada "Operación Justicia", esa que encabezó Javier Corral con tanta pasión como venganza. Ahora Duarte amenaza con demandarlo por daño moral. El PAN local, que hizo de Duarte su villano favorito, se quedó sin guión y sin final feliz. Lo único claro es que los millones gastados en abogados, traductores y boletines de prensa se fueron… directo al drenaje, ese mismo que colapsó con la lluvia.

Y por si fuera poco, Marco Bonilla echó flores a Cuauhtémoc Estrada, coordinador de Morena, diciendo que es "un buen perfil" rumbo al 2027. Qué curioso: los baches, las filtraciones y los contratos opacos los ignora; pero para dar bendiciones al rival político, se pinta solo. ¿Será que ya se siente fuera del juego y quiere quedar bien con quien viene? En esta ciudad ya no se sabe quién gobierna y quién se despide con una sonrisa de embajador.